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Entrevista con Juan M. González Mejías. Secretario General de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información. Consejería de Economía, Innovación y Ciencia. Junta de Andalucía.

Sociedad de la Información nº 71 (Octubre 2010). Por Javier Labiano.

¿Qué papel están jugando las tecnologías de la información y comunicación en el desarrollo económico de su ámbito de competencias?

La reciente crisis económica ha puesto a las TIC en el centro de las políticas de recuperación de la economía. La propia Europa 2020, la nueva estrategia económica de la UE, identifica estas tecnologías como un factor clave tanto para un crecimiento sostenible de Europa como para impulsar la salida de la crisis. En este sentido, conviene no olvidar que a las TIC se las viene considerando como tecnologías de uso general, por tanto son capaces de mantener un ritmo de mejora tecnológica permanente y multiplicar la innovación en todos los sectores de actividad. Por tanto, estas tecnologías tienen importantes efectos directos e indirectos en el proceso de recuperación económica.

Desde esta perspectiva, en la CEIC valoramos que el impulso de las TIC en la sociedad en su conjunto es una oportunidad para que Andalucía salga de la crisis y también para que lo haga con un modelo económico que nos sitúe en una buena posición de cara al futuro.

 

En concreto, ¿en qué ámbitos particulares están contribuyendo las TIC, directa o indirectamente, a la salida de la crisis, sea en cuanto a ahorro de recursos internos o de terceros, sea en cuanto a mayor recaudación?

Ante los retos que nos plantea la realidad económica actual, estamos trasladando el mensaje de que la innovación, más que un coste, es una inversión para las empresas y que es el camino tanto para ganar productividad y como para salir de la crisis. Nos debemos quedar con una idea: la innovación –tanto la tecnológica como la no tecnológica- no es retórica ideológica ni una moda, es un factor clave para que las empresas compitan. Esto es aún más cierto en momentos complicados como los que estamos viviendo.

El conjunto de actuaciones desarrolladas por la Consejería de Innovación para fomentar el uso de las nuevas tecnologías en las empresas andaluzas tuvo su punto de arranque en la puesta en marcha en junio de 2005 de la Orden de Incentivos para el Fomento de la Innovación y el Desarrollo Empresarial en Andalucía. Desde entonces se han desarrollado sucesivas ediciones de esta orden para apoyar los proyectos de I+D o de integración de TIC que impliquen un cambio de enfoque empresarial en los procesos internos de las empresas o en los asociados a nuevos productos o servicios. En la última edición, y como novedad importante en esta Orden, se ha activado una línea de apoyo al gasto corriente de pymes innovadoras de reciente creación, para reforzarlas y hacerlas más eficaces ante la actual coyuntura económica.

Asimismo, me parece importante referir una iniciativa sectorial que tenemos en curso con resultados visibles y tangibles para las empresas tanto desde el punto de vista del ahorro de costes como de las ganancias en productividad. Es el caso de la Estrategia de Fomento Sectorial de la Innovación. Con esta iniciativa pretendemos estimular la colaboración empresarial y la innovación tecnológica en sectores económicos clave para Andalucía. Esta estrategia se compone de dos actuaciones. Una, es el programa eCluster con el que estamos apoyando el desarrollo de soluciones adaptadas a las necesidades de las empresas asociadas a los Centros Tecnológicos de Andalucía. Con este programa pretendemos alcanzar la cifra de 3 millones de euros inversión para final de año, y ya se han desarrollado 14 aplicaciones para 7 sectores. La otra iniciativa es el Programa de Impulso de Empresas en Red (PIER), ejecutado conjuntamente por la Consejería y Red.es. El objetivo sustancial de este programa es mejorar la productividad y la competitividad de las empresas, aportando valor a su cadena de proceso. Para ello se han identificado y se están implantando soluciones tecnológicas de probada eficacia en sectores específicos. PIER es un proyecto ambicioso y de largo recorrido, la inversión a realizar en Andalucía entre 2009-2013 supera los 75 millones de euros.

Además de estas actuaciones, la Junta de Andalucía está poniendo sus mejores esfuerzos en racionalizar el uso de las TIC para optimizar su gestión interna y los servicios públicos que presta a la ciudadanía. Para ello cuenta con la Estrategia Pública Digital de la Junta de Andalucía, que establece las bases de una administración pública andaluza totalmente conectada e integrada por la tecnología, con una política de servicios centrada en la ciudadanía y en satisfacer sus necesidades. Para el desarrollo de esta Estrategia se cuenta con un Plan de Acción de aplicación de las TIC, que establece de forma detallada “qué” se debe hacer, explicitando responsabilidades, presupuestos y planificación temporal, y también entra en el “cómo”, puesto que entendíamos que era un elemento fundamental para alcanzar los objetivos de eficiencia y eficacia, pero sobre todo de sostenibilidad.

Precisamente a la hora de establecer el “cómo”, hemos tenido muy en cuenta la importancia del efecto tractor que tiene la inversión pública sobre el sector TIC. Sabíamos que una ordenación de la demanda, además de significar ahorro y optimización de los recursos públicos, supondría un impulso al sector TIC andaluz. Un sector que ha demostrado una especial capacidad de resistencia durante la crisis, que es motor de la innovación en otros muchos sectores y que debe convertirse en uno de los pilares de la transformación del modelo económico que impulsamos en Andalucía.

Por otra parte, es cierto que la crisis económica requiere rápidas soluciones a los urgentes problemas sociales y, a largo plazo, el desarrollo de un sistema social sostenible. En este contexto, fortalecer la iniciativa ciudadana y el tejido asociativo parece fundamental. Por ello me parece oportuno destacar el proyecto de Asociaciones digitales, que está compuesto por un conjunto de actuaciones, algunas de las cuales ya están en marcha, y cuya iniciativa principal será la organización de un programa de modernización tecnológica basado en ayudas en forma de servicios, que impulse la modernización asociativa a través del asesoramiento experto y la implantación de herramientas y servicios TIC en las entidades. Y también el proyecto CAPIs que, con está permitiendo, a través de las entidades asociativas, poner las tecnologías y la innovación al alcance de personas que viven en barriadas con mayor riesgo de exclusión social, con un claro objetivo de inclusión social y empleabilidad.

 

¿Puede explicar con algo de detalle (y alguna cifra si es posible) los dos proyectos principales donde se note más claramente esta aportación a la superación de la crisis?

Podría hablar de cualquiera de ellos. Pero me gustaría seguir refiriéndome al Plan de Acción de aplicación de la TIC. Este Plan se ha articulado en dos grandes bloques. Uno dedicado a la gestión de los servicios y otro a la gestión de las infraestructuras. En lo tocante a este último apartado se trabaja intensamente en un modelo de racionalización de las grandes infraestructuras hardware y de telecomunicaciones. Y con respecto a las últimas, se actúa en una nueva versión de la Red Corporativas de la Junta de Andalucía, más adaptada a los nuevos modelos de gestión y a los continuos avances tecnológicos.

En el bloque que el Plan dedica a la gestión de los servicios hemos entendido que hay tres conceptos clave para alcanzar el modelo de Administración sólido y sostenible que perseguimos: la interoperabilidad, la calidad y el control y la reutilización. Quiero incidir muy especialmente en el último dado el alto interés que tiene el concepto de la reutilización del conocimiento en estos tiempos de restricciones en el gasto.

En Andalucía no sentimos especialmente orgullosos de haber sido ser la primera administración pública española en articular una normativa que pone a disposición pública el código fuente de los programas y aplicaciones informáticas, y la documentación asociada, que son propiedad de la Junta de Andalucía. Ese fue el motivo de la Orden de 21 de febrero de 2005, que establecía el carácter de software libre de los aplicativos y las condiciones para su libre uso y distribución. Para dar cumplimiento a esta Orden se creó el Repositorio de Software Libre de la Junta de Andalucía. La puesta en marcha de este proyecto ha supuesto que otras administraciones se hayan beneficiado de la reutilización y que otras tantas empresas hayan podido ampliar su mercado con la venta de servicios de adaptación e implantación de dicho software.

La segunda cuestión que quería destacar es el esfuerzo que se está haciendo por trasladar el concepto de sostenibilidad, que venimos aplicando desde la Estrategia Pública Digital de la Junta de Andalucía, al contexto de la Administraciones locales. En este sentido, se ha articulando toda una estrategia alrededor de una solución que hemos denominado MOAD o Modelo Objetivo de Ayuntamiento Digital y que consiste en un completo portal de tramitación electrónica, desplegable en su conjunto o parcialmente por componentes. Para las administraciones locales de Andalucía es un producto fundamental para poder adaptarse a los requerimientos tecnológicos y de tramitación electrónica que establece la Ley 11/2007 de Acceso Electrónico de la Ciudadanía a los Servicios Públicos. Además, su arquitectura abierta (SOA) basada en la utilización de estándares y software libre es una garantía de su sostenibilidad y evolución futura. MOAD V1 es ya una realidad, se distribuye de forma gratuita bajo licencia EUPL V.1.1 y se encuentra en fase de despliegue en más de 160 ayuntamientos de Andalucía.

Como parte de esta estrategia para ayudar a las entidades locales se creó el Programa de Incentivos para el Impulso de la innovación y la modernización de las Administraciones Locales de Andalucía, denominado INNOVAL. Este lo puso en marcha la CEIC en mayo de 2006 para apoyar a ayuntamientos, mancomunidades y diputaciones en la implementación de nuevos servicios digitales y en la modernización de su gestión. La participación de las entidades locales en las cuatro convocatorias celebradas de esta orden de incentivos ha sido muy elevada y ha supuesto una inversión superior a los 42 millones de euros. Desde la Consejería hemos respaldado con un esfuerzo económico que supera los 37 millones de euros un total de 639 proyectos, que en buena parte de los casos podrán ser reutilizados por otros ayuntamientos, ya que se están desarrollando en software libre.

Esta inversión en construcción e implantación de servicios digitales ha provocado la creación de un Repositorio de Software Libre para las AALL, en el que se publican y se ponen a libre disposición las buenas prácticas de las AALL. A día de hoy, el repositorio dispone de más de 120 fichas de referencia documental a servicios digitales, y más de 80 aplicativos disponibles para su descarga.

 

¿Qué proveedores tecnológicos han participado en estos proyectos y qué inversión ha supuesto?

No se entendería que una organización de las dimensiones y complejidad de la Junta de Andalucía no contara con la colaboración, directa o indirecta, de las principales las empresas TIC de la región y del país. Hay que valorar que el volumen de inversión de la Junta de Andalucía en TIC ronda los 400 millones de euros, algo que implica un amplio abanico de proyectos y la concurrencia un número considerable de proveedores.

Siendo más concreto la Administración andaluza cuenta con la mayor Red Privada de Telecomunicaciones de toda Europa con 97 organismos adheridos a ella, más de 10.000 sedes cubiertas, 125.000 extensiones de telefonía fija y 38.000 servicios móviles, y 1,1 Gbps de acceso a Internet. Por tanto es un motor del desarrollo de la Sociedad de la Información en nuestra comunidad y está impulsando la extensión de la banda ancha por todo el territorio andaluz. No olvidemos que la Red Corporativa de la Junta de Andalucía ofrece servicios de comunicaciones e interconecta a casi 1.500 centros de Atención Primaria y 29 hospitales, a 4000 centros educativos y a más de 1.300 órganos judiciales incluidos los Jugados de Paz, todos ellos distribuidos por la geografía andaluza. Por tanto, en un momento como el actual, la magnitud de estas cifras permite que las sinergias conseguidas supongan un ahorro de costes importantísimo, permitiendo prestar los servicios que requiere la ciudadanía al menor coste posible.

Este año la Red Corporativa de Junta de Andalucía finaliza los actuales contratos con sus distintos proveedores y se va iniciar un nuevo procedimiento de contratación para garantizar la continuidad de los servicios. Con este nuevo contrato pretendemos mantener el espíritu de continua mejora e innovación de los servicios de la RCJA y dado que nos encontramos inmersos en una crisis económica de carácter internacional, y dentro de la política de austeridad prevista por la Junta de Andalucía, la licitación de los nuevos servicios de RCJA se aborda desde el doble objetivo de reducir los actuales costes y conseguir las mayores prestaciones.

 

¿Quiere añadir algo más?

Quizás poner el foco sobre dos áreas tecnológicas de enorme futuro e importancia para el crecimiento del uso de la Red en nuestra región y que, por tanto, serán objetos prioritarios de nuestra atención en los dos próximos años. La computación en la nube será una de esas prioridades. Vamos a fomentar está tendencia tecnológica porque creemos que va a favorecer que la sociedad andaluza en su conjunto pueda acceder y usar los recursos y servicios más actualizados que ofrece las Red. Un primer paso en esta dirección ha sido el impulso que ha dado el Gobierno andaluz al primer Centro Demostrador TIC andaluz y al primer Centro Demostrador de Informática en Nube o “Cloud Computing” en España. Ambos iniciarán su actividad en Andalucía en los próximos meses.

El fomento de la confianza y de la seguridad en la Red es otra área sobre la que vamos a centrar nuestra atención. Puedo decir que en la Junta de Andalucía el trabajo realizado en los tres últimos años en el ámbito de la seguridad ha proporcionado un marco integral para abordar los retos que plantean estos servicios en la administración andaluza. El resultado de todo este trabajo ha sido la elaboración de un Plan Director de Seguridad 2010-2013 que recoge un total de once actuaciones planificadas y en curso. De estas últimas, me gustaría llamar la atención sobre Andalucía-CERT. Se trata de un centro experto para la gestión de la seguridad TIC de la Junta de Andalucía. Este centro lo integran profesionales especializados en seguridad, organizados según procesos internacionalmente reconocidos y dotados de las herramientas específicas necesarias para dar una respuesta en tiempo real a cualquier incidencia que afecte a los sistemas de información de la Junta de Andalucía.

Nuestros objetivos en estos ámbitos pasan por mejorar los niveles de confianza que tienen las personas en el uso de Internet y promover un uso responsable de la Red. Sin lugar a dudas, la generación de confianza es un objetivo que debe alcanzar cualquier sociedad donde el desarrollo de la Información está en una fase de consolidación.